
UN MISTERIO EN MI COLEGIO,
de César Fernández García,
Editorial Homolegens, Madrid, 2009,
135 págs., 12.00 €.
A partir de 8 años
Un misterio en mi colegio es una entretenida novela infantil del conocido autor de LIJ César Fernández García publicada por la editorial Homolegens. Por debajo de una intriga que capta la atención de los jóvenes lectores, nos habla de realidades que, precisamente por estar muy cerca de nosotros, no las tenemos en cuenta. La vida es fascinante y está a nuestro lado deseosa de ofrecernos sus tesoros, con tal de que abramos los ojos. El protagonista es Dani, que narra en primera persona el proceso que le lleva a descubrir las incógnitas que le rodean.
Dani es un chico tan imaginativo que cree que un vampiro ronda por su casa y por su colegio. De hecho, la novela arranca con unas palabras que caracterizan al protagonista:
“El vampiro me observaba desde el tejado.
Cuando me di cuenta, las piernas me temblaron. La noche, sin estrellas ni luna, era una trampa perfecta. ¿Por qué se me habría ocurrido acercarme a aquella solitaria mansión? ¡Y, encima, solo! Yo no tenía ninguna escapatoria, aunque corriera.
Más tonto no he podido ser, me dije.
Él flotaba sobre la chimenea, de la que salía un humo oscuro. Tan oscuro como la propia silueta del vampiro. Pero a éste se le distinguía por una intensa luz pajiza que parecía salir de un medallón que llevaba a la altura del pecho.”
Ni sus padres, ni su hermana Esmeralda, ni su amigo Rafa le toman en serio. Lo cierto es que un profesor también ha visto a alguien muy extraño por el tejado. Y en el colegio se suceden una serie de hechos inquietantes.
A pesar del miedo que siente, Dani se pone a investigar. Incluso se atreverá a tender una trampa al presunto vampiro. Desde ese mismo momento, la acción se complica para Dani, su hermana Esmeralda y su amigo Rafa. La trama del vampiro se disuelve para dar paso a la auténtica historia del ladrón de una famosa colección de joyas, a la que el dueño tituló El color de lo invisible. Tras robarlas y perseguido por la Policía, el ladrón no tuvo más remedio que esconderlas en algún lugar del colegio de Dani.
Los imprevistos son tantos y de tal envergadura que Dani terminará reflexionando sobre lo que le ha pasado. La apariencia y la realidad no siempre van juntas. Y, por supuesto, lo más importante, la amistad y el amor de los que nos rodean, es invisible a los ojos. Estas consideraciones le ayudarán a saber dónde el ladrón ha podido esconder las famosas joyas.
“A veces lo que estaba demasiado cerca resultaba invisible (…) El ladrón lo había entendido. Seguramente dejó los diamantes en el mejor escondite: donde quedaran invisibles por estar demasiado cerca. Él sabía que la Policía buscaría los diamantes bajo los suelos, sobre el tejado, dentro de los agujeros más apartados, en los rincones… Nunca los encontrarían, si los tenían frente a sus ojos y los podían coger con la mano.”
Entendida esta realidad, Dani recupera el botín robado. No hace falta que el narrador explique cómo lo ha descubierto. Va de la mano con su nueva actitud: ahora aprecia el valor de contar con una hermana, unos padres y unos amigos como los que tiene. Valora lo que tiene al alcance de la mano.
Acción y reflexión se juntan en Un misterio en mi colegio para entretener y deleitar a los lectores infantiles.