“La lectura no se enseña: se contagia”
Por Carmen Fernández Etreros, especialista en Literatura Infantil y Juvenil
Sorprende Juan Villoro con esta novela para jóvenes El libro salvaje editada por Siruela, en la que su protagonista Juan, un adolescente que pasa el verano con su extravagante y bibliófilo tío Tito, descubrirá que la lectura puede ser en ocasiones una aventura inolvidable. Juan Villoro (Ciudad de México, 1956) escritor, traductor y periodista, ha ganado el Premio Herralde de Novela 2004 y ha logrado éxitos con sus novelas y cuentos, pero también con sus libros infantiles Las golosinas secretas o El té de tornillo del profesor Zíper. Hablamos con él de la pasión por la lectura, la escritura de libros para niños y jóvenes, la ilusión y el amor por los libros.
P.: ¿Buscan los libros a los mejores lectores como afirma el tío Tito?
P.: ¿Buscan los libros a los mejores lectores como afirma el tío Tito?
R.: Tengo la impresión de que los libros se mueven o se alejan por impulso propio. A todos nos ha pasado que dejamos un libro en un sitio y lo encontramos en otro extraño, sin que recordemos haberlo movido. He buscado libros durante años que de pronto encuentro de manera inesperada, como si sólo ahora me consideraran digno de su lectura. Los mejores libros parecen buscar a sus lectores. Siguiendo esta idea de que las historias tienen vida propia, surgió El libro salvaje, y pensé en un libro que jamás hubiera querido tener lector.
P.: Reconozco que he leído El libro salvaje con una mezcla de fascinación y miedo, ¿existen los libros malignos?
R.: Por supuesto. La celebración de la lectura no puede ser ajena al hecho de que hay libros que hacen daño, que incitan a la muerte y a la crueldad. Los libros condensan la mente de los hombres y, naturalmente, algunos no son muy positivos. Pensemos en Mi lucha, de Hitler. En ocasiones lo que falla no es el libro sino la forma de leerlo. Se puede hacer una lectura psicótica o bárbara de una obra entrañable. Fue lo que hizo el asesino de John Lennon con El guardián en el centeno, de J. D. Salinger, que es un ejercicio de ternura e inocencia. Borges dijo: “Somos los libros que nos han hecho mejores”. La frase es cierta, siempre y cuando entendamos que presupone la voluntad de que los libros nos hagan mejores. La lectura es algo activo; los libros ilustran a quienes así lo desean. Es otro de los temas de la novela.
P.: ¿Y los libros rebeldes como El libro salvaje?
R.: El libro salvaje es un radical, un outsider, un solitario. Se parece un poco al adolescente que se aísla y no quiere ser “leído”. Él piensa que los lectores son como cazadores que lo quieren atrapar para matarlo y disecarlo. Le cuesta trabajo entender que desean estar con él para compartir la vida. Sólo cuando entiende que la lectura es una forma de la convivencia, cambia de actitud.
P.: Hace poco leí un cuento sobre un escritor que vivía en una casa llena de libros hasta el punto que los utilizaba como mesas y sillas, ¿sueñan los escritores con casas atestadas de libros?
P.: Hace poco leí un cuento sobre un escritor que vivía en una casa llena de libros hasta el punto que los utilizaba como mesas y sillas, ¿sueñan los escritores con casas atestadas de libros?
R.: Por desgracia, no soñamos con ellas sino que así vivimos. Antes de vivir con mi esposa, yo habitaba un departamento donde tenía que retirar los libros para que alguien se pudiera sentar. No soy un coleccionista de libros y he perdido muchos a lo largo de mi vida, pero siempre están por todas partes.
P.: En El Libro Salvaje su joven protagonista llega a la casa de su extraño tío, justo en el momento que sus padres se están divorciando, ¿a qué le ayuda la lectura?
P.: En El Libro Salvaje su joven protagonista llega a la casa de su extraño tío, justo en el momento que sus padres se están divorciando, ¿a qué le ayuda la lectura?
R.: Muchas historias de jóvenes surgen con un momento de soledad: el héroe pierde a sus padres, es enviado a un internado, naufraga en una isla desierta, ... Me interesaba trabajar este momento de soledad a partir de una experiencia muy común, el divorcio de los padres. Muchos niños conocen la desolación a partir de ese momento. Fue mi caso, a los 9 años, en una época en que había pocos divorcios. No quería satanizar el tema sino encararlo como problema. El protagonista se queda solo y encuentra la compañía de los libros. A través de ese proceso, también entiende que puede querer a sus padres sin que estén juntos.
P.: Ha escrito otras obras para lectores infantiles como Las golosinas secretas, ¿qué le atrae de la literatura infantil y juvenil?
P.: Ha escrito otras obras para lectores infantiles como Las golosinas secretas, ¿qué le atrae de la literatura infantil y juvenil?
R.: La literatura es, en sí misma, una posibilidad de infancia, un mundo imaginario donde los héroes son posibles y jugamos con otras reglas. La literatura infantil ofrece grandes desafíos porque la imaginación de los niños es muy rica, muy abigarrada, muy barroca, pero también muy lógica. Las grandes historias infantiles tienen un rigor muy severo. Otro desafío interesante es el de llegar a un final feliz. En la literatura para adultos la felicidad cumplida suele ser un tanto inverosímil, pues nadie es feliz de tiempo completo. Sin embargo, no es fácil alcanzar la felicidad en la literatura infantil. No se trata de un hecho mágico: los personajes deben conquistar y merecer la dicha. Es algo difícil y muy estimulante.
P.: He leído que los libros que tenía en su casa cuando era niños eran muy densos, ¿escribe quizás lo que le hubiese gustado leer cuando era pequeño?
R.: Sí. Me gusta inventarme una segunda infancia. No tuve una niñez dramática, de guerra, exilio u orfandad, pero tampoco fue una niñez feliz. Escribir es inventar un territorio que no conocí en la infancia.
P.: ¿Cómo podemos ganar lectores como Juan, el protagonista de El libro salvaje , y su amiga Carolina?
P.: ¿Cómo podemos ganar lectores como Juan, el protagonista de El libro salvaje , y su amiga Carolina?
R. .Si tuviera que escoger a un lector ideal, elegiría a uno que nunca ha leído un libro por gusto y de pronto se convierte al placer de la lectura, se deja raptar por ella. La única forma de lograr esto es por contagio. La lectura no se enseña: se contagia. Así son las pasiones y la lectura es eso, una forma de la felicidad. Es imposible leer un buen libro sin comentarl
o con alguien. Ahí está el secreto de la transmisión de la lectura. Las historias piden ser compartidas. Cuando nos gustan, hablamos de ellas. No hay mejor forma de promover un libro que introducirlo en la conversación con alguien que apreciamos. En lo que toca a la infancia, también es decisiva la lectura que los padres hacen en voz alta. Eso la convierte en una forma de la compañía y del afecto.
o con alguien. Ahí está el secreto de la transmisión de la lectura. Las historias piden ser compartidas. Cuando nos gustan, hablamos de ellas. No hay mejor forma de promover un libro que introducirlo en la conversación con alguien que apreciamos. En lo que toca a la infancia, también es decisiva la lectura que los padres hacen en voz alta. Eso la convierte en una forma de la compañía y del afecto. EL LIBRO SALVAJE,
Madrid, Editorial Siruela, 2009,
Colección ‘Las tres edades’.
Juan ya tiene planeadas las vacaciones de verano. Sin embargo, su madre ignora sus planes y lo deja en casa de tío Tito, un bibliófilo empedernido que hace ruido cuando come y que teme a los osos de peluche. Allí, escondido entre los miles de ejemplares de la biblioteca de su tío, Juan tendrá que encontrar El libro salvaje, un libro rebelde que se resiste a la lectura y que guarda entre sus páginas un secreto destinado al lector que sea capaz de atraparlo.
Madrid, Editorial Siruela, 2009,
Colección ‘Las tres edades’.
Juan ya tiene planeadas las vacaciones de verano. Sin embargo, su madre ignora sus planes y lo deja en casa de tío Tito, un bibliófilo empedernido que hace ruido cuando come y que teme a los osos de peluche. Allí, escondido entre los miles de ejemplares de la biblioteca de su tío, Juan tendrá que encontrar El libro salvaje, un libro rebelde que se resiste a la lectura y que guarda entre sus páginas un secreto destinado al lector que sea capaz de atraparlo.
1 comentarios:
Muy buena la entrevista. Os felicito de veras. Este blog sorprende día a día con su calidad.
Muy interesante la perspectiva del Libro salvaje.
Marga
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