
Ana Cristina Herreros:
"El miedo al monstruo es el miedo al otro, al que no es uno, al distinto, y también el miedo a lo que de él reconocemos en nosotros".
Por Carmen Fernández Etreros, especialista LIJ
La escritora Ana Cristina Herreros (León, 1965) sorprende con El Libro de monstruos españoles, publicado recientemente por Siruela, una antología de cuentos populares sobre monstruos y seres curiosos ilustrada por Jesús Gabán. En El libro de los monstruos españoles ha rastreado las costumbres y las leyendas de estos monstruos que corren grave peligro de extinción en un intento de recuperarlos, ahora que como señala la autora están a punto de extinguirse.
P. ¿De dónde nace ese interés tuyo tan particular por los monstruos de los cuentos populares?
R. Siempre me han interesado mucho los heterodoxos, los “raros”, los excluidos porque no son como nosotros, o quizá porque nos muestran algo de nosotros que no queremos ver y por eso los apartamos. El monstruo nos apunta con el dedo señalando que a veces nosotros también seducimos sin reparar en las consecuencias (como la sirena), nos comemos al otro y le impedimos ser (como el tragaldabas), nos embarga la ira (como al hombre lobo). Nos muestra la parte de nosotros que más nos espanta. El miedo al monstruo es el miedo al otro, al que no es uno, al distinto, y también el miedo a lo que de él reconocemos en nosotros.
P. ¿Cómo ha sido el trabajo de recopilación de todos estos cuentos populares sobre monstruos de casi todas las comunidades autónomas?
R. Al comienzo, mi trabajo de campo ha sido muy urbano: en la Biblioteca Nacional de Madrid. Luego, contando cuentos por acá y por allá, me fui encontrando con otros monstruos. O con los mismos pero con diferente nombre. Y ellos pasaron también a engrosar las filas de mis monstruos primigenios.
P. El Tragaldabas, la Paparesolla, el Cuélebre, ¿cuál es el monstruo que más te ha interesado de esta recopilación de monstruos españoles? R. Cada día tengo mi monstruo preferido, depende de cómo me levante. Pero el monstruo que más me fascina, por ancestral, es el Basajáun. Es un gigante que todavía tiene rasgos de animalidad (su pata de cabra) anterior al neolítico, porque a él le roba el astuto héroe popular (que suple su fuerza con astucia) el arte de la agricultura.
P. ¿Y cuál crees que ha sido más "famoso" y ha asustado durante más tiempo a los niños españoles?
R. El hombre del saco es el monstruo más presente en todos los hogares. Es un buhonero, el que en sociedades rurales mal comunicadas iba de pueblo en pueblo trayendo y llevando chatarra y chismes. Representa el miedo más extendido: el miedo al extranjero, al itinerante, al que no pertenece a la comunidad y por lo tanto puede ser un peligro para ella, al que trae lenguas e ideas que no entendemos, al que no tiene nada que perder y por ello pone en peligro a los que sí tienen.
P. Asturias y el País Vasco tienen gran tradición en cuentos populares sobre monstruos, algunos de los cuales aparecen en el libro, ¿puede ser que el clima y las costumbres haya influido en esta circunstancia?
R. Más que el clima, la orografía. Toda la cornisa cantábrica (y en general las zonas montañosas) es fértil en monstruos. La mala comunicación entre los pueblos de montaña provoca que las tradiciones se conserven más tiempo inalteradas. Y también el paisaje, consecuencia del clima. Las sombras que produce el arbolado también estimulan más la imaginación de monstruos y seres sombríos.
P. ¿Crees que corren peligro de desaparecer estos monstruos españoles? ¿Por qué van desapareciendo?
R. Los monstruos desaparecen porque ya no viven en las bocas de las abuelas, porque en nuestros minipisos no caben ni monstruos ni abuelas. También porque no son políticamente correctos: son monstruos, seres con alguna extrañeza a los que conviene esconder. No vaya a ser que nos delaten, que muestren abiertamente aquello que queremos esconder de nosotros. Desaparecen sustituidos por los monstruos que nos da ya imaginados las películas de Disney. Monstruos de celuloide que han perdido toda su grandeza. Monstruos light de fácil consumo.
P. ¿Qué se puede aprender de un cuento popular sobre monstruos?

R. Que el monstruo come niños, los devora, porque para eso es monstruo, pero no te hace daño, no te mata, porque los monstruos no mastican, por esa razón cuando eres rescatado (porque siempre hay alguien que te ayuda a salir del monstruo) sales entero, vivo. Que quien vence al monstruo es siempre pequeño: una hormiga, una niña. Que al monstruo no se le vence nunca con violencia. Que lo que lo vence es el humor: las cosquillas. O, por último, el ingenio, la astucia.
P. Para finalizar esta entrevista Cuentos populares del Mediterráneo, El libro de los monstruos españoles, ¿cuál es tu próximo reto como escritora?
R. Sigo rescatando seres de la tradición oral. El próximo libro lo encontraréis en las librerías en octubre del 2009.